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Archive for 27 de marzo de 2010

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Aquí te presentamos un video sobre el SIGNIFICADO DE LOS LUGARES o Toponimia de Tomás Unger.

Guillermo y Rosa

SIGNIFICADO DE LOS LUGARES de Tomás Unger

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Tomás Unger es un científico peruano nacido en Polonia. Estudió en Perú desde muy pequeño y es ingeniero de profesión. Gran difusor de la ciencia. Aquí te presentamos un video interesante sobre el significado de los nombres.

Ver más de Tomás Unger en: http://tomasenlinea.com/biografia-de-tomas-unger/ 

Guillermo y Rosa.

Tomás Unger

 

SIGNIFICADO DE LOS NOMBRES de Tomás Unger

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Guillermo y Rosa

El efecto del nombre

Posteado por Lourdes Peralta el 01/03/2010  En. Mente Cotidiana.

Todavía muchos padres gustan de continuar el nombre (sobre todo los varones) de la familia. Existen ciencias que estudian los nombres, la onomástica en general, la antroponimia de los nombres particulares y otras. Así los nombres del mundo son infinitos como los números, y hay creación en las ampliaciones y reducciones. Sin embargo, en la fama colectiva los nombres significan sensaciones a veces buenas, otras indiferentes, otras repugnantes. Antes se educaba el “tener un buen nombre”, hoy es otros de los valores que ha decaído abruptamente.

¿Qué nombre le ponemos?

Para medir, podemos hacer una especie de juego a ver qué sensación producen ciertas letras en nosotros. Cuando hay elecciones políticas, cuando hay repartija de cargos gordos es un momento clave para evaluar a los candidatos. Muchas veces las largas listas de nombres no nos dicen nada y votamos sin pensar ni sentir.

Si aprobamos o repudiamos nombres es cosa individual pero también grupal que varía según la época. Por ejemplo, digo “Zuny”, ¿a quién se imagina a nivel país? Digo: “Fernando”, “Gloria”, “Esperanza”, “Federico”, “Camilo”, “Alfredo”, “Juan Carlos”, “Lucho”, etc. Todos son nombres conocidos y están sin apellido, sin embargo, enseguida les damos un significado que tiene que ver con lo que pensamos y recordamos de sus acciones. Ciertamente el contexto tiene mucho que ver en las sensaciones. Hay tanta intuición como repetición maquinal. En el interior no se puede trabajar políticamente ofreciendo un grupo porque la gente necesita ver una cara, saber un nombre y entonces fanatizarse u odiar. En algunos casos, es lógico lo que los demás piensen de uno, en otras, hay que decirlo, hay deformaciones de los medios masivos. Hoy se complica esto de cuidar nuestra fama. Internet ha propagado el anonimato para bien y para mal. Y en Paraguay son famosos los pasaportes falsos, ¿o cómo huyen o ingresan los delincuentes de saco y corbata?

Hay gente a la que no le molesta que se hable mal de ella si hay dinero de por medio, “¿dónde firmo?” dicen babeando ambición tantos políticos sin pensar en la herencia gris que dejarán sobre su compatriotas y descendientes. Esto sucede con todos los parientes, los nietos de asesinos de la época de la dictadura. La parentela de Hitler se cambió el apellido alterando una o dos letras para preservar su vida. Acá todavía muchos andan campantes y salen en las páginas sociales con sus apellidos como grandes señores/as, cuando todos sabemos que gozan del saqueo del dinero público de la dictadura y gobiernos posteriores. John F. Kennedy escribió: “Perdona a tu enemigo, pero nunca olvides su nombre”.

En nuestra sociedad rige fuerte todavía el “soy amigo de fulano”. En las aduanas, por ejemplo, es muy conveniente mirar e identificar a los funcionarios, para agradecerles su correcta gestión o denunciar su corrupción. Claro que decir: “te voy a denunciar”, también nos expone a una respuesta tipo: “andá denunciame a tu abuela”. Y cuando el nombre no importa, ¿a qué apelamos frente a ese ser humano? Las instituciones públicas, las facultades nacionales están repletas de nombres de jóvenes que esperan ser llamados; no logramos resolver la ecuación de que “María y Juan” son aceptados por su apellido, mientras que otros “María y Juan” no lo fueron por ¿falta? de apellido.

Hacernos de buena fama no es fácil, seamos políticos, periodistas, médicos, modelos o albañiles. Pensamos meses en el lindo nombre del bebé que nacerá, pero después poco hacemos por enseñarle que deberá cuidarlo día a día, como un tesoro que crecerá o se perderá junto con él.

Fuente: http://archivo.abc.com.py/blogs/post/1093/el-efecto-del-nombre

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